Top10 Nacho Domínguez Escutia

Por: Nacho Domínguez Escutia

“Los últimos hombres de esta cultura harán verdad aquella frase: Especialistas sin espíritu, gozadores sin corazón: estas nulidades se imaginan haber ascendido a una nueva fase de la humanidad jamás alcanzada anteriormente”, profetizaba Max Weber sobre lo que le es dado esperar al hombre de la postmodernidad. Resulta inevitable al leer esta frase, pensar que Weber tuvo, cual místico, una visión reveladora del hombre del S. XXI, el contemporáneo, el que dice está en su sitio histórico-temporal correcto y legítimo, ansiado cual primer beso. ¿Qué queda en la nueva modernidad que todo lo acecha, juzga y quebranta para el hombre normal? Ese hombre normal que aún se resiste a abandonarse entre las sugerentes caricias del relativismo, tan paradójicamente carpetovetónico en nuestros días y que, también paradójicamente, se haya en lo que Karl-Otto Apel llamaría una (auto)contradicción preformada. Hacia dónde camina pues el hombre de periódico, vino en tasca de serrín y azulejo, con sus tirantes ciñendo adecuadamente el pantalón, tan errante y nostálgico al pasear entre el aroma de castañas asadas e incienso mezclados, que anda pisando fuerte el empedrado de una calle regada de naranjos y tiendas de ultramarinos, en tanto el lotero anuncia el premio para hoy, contemplación exquisita ésta, mientras se ensueña con el rubricar de las campanas, que cuelgan aun orgullosas de un cielo que, como un pecho quebrantado por afiladas saetas, está atravesado de veletas y espadañas. La Wirklichkeit del hombre normal se ha quedado entre la nostalgia y el estupor cuando pone la radio, lee la sección de cultura del periódico o pasea por la gran avenida de una de esas ciudades que gustan de coquetear hasta la saciedad con la vanguardia, desdeñando toda prudencia. Entre las tendencias de pasta y sintetizadores, el hombre normal pasea con la sobriedad de saberse hecho de forma natural, deleitándose con su propia esencia, que al mismo tiempo ha configurado cuidadosamente, sin servirse de más, que de su realidad y su particular interpretación de la misma. Mientras esas pavorosas tendencias crean a base de artificio un hombre alienado, y comprometen la realidad efectiva de su ser, que interpreta esa realidad como salió de una ciénaga el barón de Münchhausen, tirando de su propia cabellera, el hombre normal sigue su camino, perfectamente inmerso en su cultura, que es su esencia, e indefectiblemente intersubjetivo y multicultural crea, como habla, con el alma.

10_Rakset el Fadaa – OMAR KHORSHID (Líbano)

9_Alli mia mera – ELPIDA (Grecia)

8_Chipolenado – JUAN VICENTE TORREALBA (Venezuela)

7_Arampas perna – MARIZA KWX (Grecia)

6_Maden Dagi – SELDA BAGCAN (Turquía)

5_Terraplén – GUALBERTO (España)

4_Ahmedo – AYNUR DOGAN (Turquía)

3_Viejos cantes campanilleros – EL AGUJETAS (España)

2_Preciso Me Encontrar – CARTOLA (Brasil)

1_Llanto por Federico – GUALBERTO (España)

4 Comments

  • llh dice:

    Gracias Nacho por esta gran selección, cargada de fuerza desde diversas culturas, pues todas consiguen llegar muy dentro y hacer vibrar y sentir.

    Gracias por esta extracción tan elaborada y sentida, con la que consigues que abramos los ojos y nos dejemos sorprender.

  • Nachichi dice:

    Simplemente me encantó!!

  • Ivan dice:

    Une merveilleuse sélection. Toute en douceur et retenue, une réserve de détours musicaux flattant de joie les oreilles ouvertes sur le Monde.
    Simplemente me encantó!! ;)

  • josefélix lópez dice:

    El respeto a los demás, y por tanto a las demás culturas debe ser una lucha continua desde que la globalización pretende uniformar y diluir las distintas identidades. Trabajos como este, además con buen gusto, permiten valorar más esa diversidad que otros “tops” pretenden ocultar.
    Gracias Nacho.

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