De ti recuerdo poco

 

De ti recuerdo poco.

Recuerdo, por ejemplo

tu leve olor a naranjas,

el sonido de tus pasos huecos,

el corte de tus uñas,

tu pierna sobre mi pierna en verano.

 

Recuerdo que eras opaco a contraluz,

Y que tu sombra me hacía sombra.

Intraspasable,

irrevisable, irreversible,

intransferible hasta que perdiste las is;

y dejaste de ser.

 

Recuerdo algunas cosas

como que tu respiración me bastaba.

 

Como ves de ti recuerdo tan solo

lo que hacía que después fueras tantos,

otros tantos,

tantos otros.

 

De ti sólo queda todo esto.

De mi queda alguien que vuelve a oler a naranjas.

 

2 Comments

  • josefélix lópez dice:

    Un poema precioso. Te felicito “eMe”…el entrañable olor a naranjas me ha hecho viajar a mi infancia en la que mi abuela perfumaba la casa simplemente colocando cerca de la estufa unas cascaras de naranjas….es lo que tiene la posesía, no es un texto único es tan diverso como su lectores.

    • M. dice:

      Gracias por tu comentario, josefélix, y por tu concepto de “posesía”. Te agradezco de verdad que aprecies esa diversidad de lecturas, porque era esa idea de “recuerdo remplazable” lo que rondaba mi cabeza mientras escribía. Mi madre también quema cáscaras de mandarinas y ahora yo las pongo encima del radiador. Ay, estos tiempos modernos.

Leave a Comment